Definitivamente hasta el día hoy, el Señor ha tenido
misericordia con cada uno de nosotros, hemos enfrentado grandes desafíos, pruebas
y dificultades pero ahí el Señor estuvo presente, por lo tanto, este es
el momento de elevar una voz de agradecimiento antes que decline este año, un
suspiro de gratitud ante la magnificencia de sus proezas.
En actitud de reconocimiento una palabra de oración tan solo dando gracias por este año que culmina y por la esperanza latente del año que vemos aproximarse.
No sabemos que nos espera, no poseemos el conocimiento de
anticipar los acontecimientos, pero sí abrigamos la fe en el Todo poderoso,
quien seguirá cuidando de nosotros.
¡Gracias Señor por el ocaso de este año y por la tenue luz
del que se aproxima!